soltó una risa corta.
—Definitivamente mi madre.
Natalie sonrió triste.
Abrieron primero el suyo.
Katherine aparecía en una grabación.
Más delgada.
Enferma.
Pero con la voz firme.
—Sebastian.
Él dejó
de respirar.
Siete años.
Siete años sin escuchar esa voz fuera de viejos videos.
—Si estás viendo esto con Natalie, significa que por fin descubriste que tu padre logró dejar más secretos que propiedades.
Sebastian cerró los ojos.
Natalie lloraba en silencio.
—Natalie no vino por tu dinero.
—Yo le pedí que encontrara este archivo cuando estuviera preparada.
—Y fui