médico a cargo, el doctor Vance, es socio de Spencer en partidas de póker. Se repartían su dinero: el sesenta por ciento para Spencer y el cuarenta para el médico por avalar diagnósticos falsos y remitirlo a costosos tratamientos ficticios.
Miré las gráficas, los sellos, las firmas.
Tres años. Tres años de pesadilla constante. Recordé las noches de rodillas rezando en mi habitación vacía, rogando a Dios que tomara mi vida a cambio de la de mi hijo. Recordé pasar inviernos sin calefacción, envuelta en tres cobijas para pagar sus