La Firma Falsa Que Mauricio Nunca Imaginó Que Lucía Descubriría-thuytram

La de Mauricio:

«A ver si caminando aprendes».

A las siete de la mañana ya estaba despierta.

Teresa desayunaba cuando entré.

—Tu abogada viene en camino —me dijo.

—¿Cómo sabe dónde estamos?

—Yo se lo dije.

Lo expresó con tanta naturalidad que por primera vez sonreí desde la noche anterior.

Mariana llegó con una carpeta delgada.

No necesitábamos montañas de papeles.

Ya teníamos el centro del problema.

Colocó sobre la mesa las copias que yo le había entregado durante las últimas seis semanas: estados de cuenta, contratos y movimientos vinculados