que Teresa había mencionado.
El día del funeral de mi padre.
—Ese día salí de mi casa antes de las ocho —dije—. Estuve con mis familiares. Después fuimos al funeral y luego regresamos juntos.
Mariana asintió.
—No necesitamos dramatizarlo. Necesitamos documentarlo.
Teresa apoyó las manos sobre la mesa.
—Y también necesitamos entender por qué ese pagaré terminó entre las deudas que mi grupo adquirió.
Yo la miré.
—¿Mauricio sabía que usted tenía esto?
—Probablemente sabía que sus acreedores podían vender sus obligaciones. Lo que quizá no sabía era quién terminaría