Renuncié a una fortuna por la hija que mi padre intentó ocultarme: el secreto detrás de mi boda cancelada

y los abogados de Arthur se encargarán de que esa mujer y la niña salgan del país para siempre.

La observé en silencio mientras sentía cómo se desmoronaban los cimientos de mi vida estructurada. Todo había sido un libreto ajeno: mis trajes a la medida, mi puesto de vicepresidente corporativo, mi matrimonio por conveniencia. Permití que me arrebataran lo que amaba convenciéndome de que el deber familiar estaba por encima de mis sentimientos.

Pero en mi memoria solo quedaba una imagen: una niña pequeña con un elefante de peluche, el