Parte 2: El día en que Logan descubrió quién era realmente su vecina

hacerte daño —dijo Logan.

Lo dijo para que todos escucharan.

Como si estuviera siendo amable.

Lo miré.

—Entonces no lo hagas.

Algunos vecinos rieron.

Logan frunció el ceño.

Porque no había obtenido la reacción que esperaba.

Él quería miedo.

No calma.

La campana improvisada sonó.

Logan avanzó primero.

Rápido.

Demasiado rápido para alguien sin entrenamiento.

Lanzó un golpe directo.

Yo me aparté.

Nada más.

No contraataqué.

Solo observé.

Su respiración.

Sus movimientos.

Su equilibrio.

En menos de treinta segundos ya sabía cómo peleaba.

Era fuerte.

Pero predecible.

Usaba la fuerza