explicación.
Sino porque aquella frase reducía 8 años de matrimonio a una coartada.
—¿Paula también era por nosotros?
Álvaro apartó los ojos.
—No mezcles las cosas.
—No las estoy mezclando. Tú las guardaste en la misma memoria.
Él no tuvo respuesta.
Lucía se puso de pie.
—La casa ya está siendo revisada.
Álvaro levantó la cabeza de golpe.
—¿Qué hiciste?
—Lo necesario para demostrar que esa firma no es mía.
Él también se levantó.
—¿Con quién hablaste?
Lucía no se movió.
—Con un abogado.
La palabra cambió la habitación.
Álvaro