Esa frase me preocupó más que sus amenazas.
—¿Qué personas?
Daniel negó con la cabeza.
—Olvídalo. Lo importante es que todavía podemos llegar a un acuerdo.
Mi teléfono sonó.
Era mi abogada.
—Tengo que atender —dije.
Daniel intentó detenerme.
—Emily…
Me alejé.
La voz de Laura Williams sonó seria.
—Acabo de recibir información importante del equipo jurídico de la empresa. Van a contratar peritos externos para revisar los accesos y preservar los registros.
—Eso es bueno.
—Sí. Pero hay otra cosa. Northbridge está vinculada comercialmente a una sociedad donde tu