AVE de la mañana hacia Valencia y no avisó a nadie. Se alojó en un hotel pequeño cerca de la estación y, al caer la tarde, caminó por la calle donde había crecido.
Desde la acera de enfrente vio regresar a sus padres del supermercado. Manuel llevaba unos zapatos gastados. Carmen cargaba una bolsa con pan, leche y 2 yogures. Ninguno entró por la puerta principal.
Rodearon la casa por un pasillo lateral y desaparecieron por la puerta del lavadero.
Nicolás se quedó inmóvil.
Su antigua vecina, Pilar, lo reconoció