Fui a darle una sorpresa a mi esposo en el hospital, y su colega me preguntó: “¿No te dijo nada?”

algo de ese embarazo que nunca te dije. Nos dijeron que nuestra hija había muerto. Pero encontré documentos que indican que nació viva. Y creo que el Proyecto Alba sabe dónde está.

 

Mateo entró pálido, con el teléfono en la mano. En la pantalla había una foto: una niña de ocho años, pelo castaño, ojos verdes, y una sonrisa idéntica