ya investigaba el programa. Renata aportó las pruebas del contrato. Pasamos esas horas con la fiscal y con la policía, que preparó una entrega controlada.
A las doce menos diez, en el estacionamiento de una clínica a las afueras, Mateo caminó hacia el auto negro con una carpeta idéntica a la original. Salvatierra bajó a recibirla. No vio a los agentes hasta que fue demasiado tarde.
Lía estaba en el asiento trasero, asustada,
v
con un osito de peluche entre los brazos, pero sana y salva.
Cuando