la tableta de su padre y que tomó una foto porque sintió que algún día podría necesitarla.
En esa pantalla aparecía el nombre de Valeria y
una frase que hizo que todo encajara.
El departamento del que Mauricio hablaba con sus amigos no era una simple inversión.
Mientras yo creía que estaba construyendo una vida junto a él, había otra historia creciendo en secreto.
Y ahora tenía que decidir qué hacer con una verdad que podía cambiar a toda nuestra familia.
La respuesta