después, lo que realmente planeaban hacer conmigo.
Me llamo Elena Ríos. Durante casi cuarenta años trabajé como contadora. Mi esposo, Héctor, y yo construimos nuestra vida con mucho esfuerzo. No éramos millonarios, pero logramos comprar un departamento amplio en la colonia La Paz y ahorrar lo suficiente para tener una vejez tranquila.
Héctor falleció seis años atrás. El cáncer se lo llevó en apenas cinco meses.
Desde entonces vivía sola, rodeada de fotografías, recuerdos y aquella tranquilidad que me había costado tanto recuperar.
Tenía dos hijos. Sebastián, de 43 años,