entender el amor:
Ser madre significa amar a nuestros hijos, pero no significa entregarles nuestra dignidad para demostrarlo.
Durante años creí que una buena madre era aquella que sacrificaba todo, perdonaba todo y jamás decía que no.
Ahora sé que una madre también tiene derecho a descansar, a conservar sus bienes, a equivocarse, a empezar de nuevo y a ser tratada con respeto.
Mi hijo pensó que, por tener 67 años, yo ya no servía para trabajar, decidir ni defenderme.
Olvidó que esas mismas manos que un día lo alimentaron