tomar decisiones bajo presión.
Pero todo cambió durante una operación nocturna.
Un hombre armado había tomado como rehenes a varios empleados de una instalación privada. Entre ellos se encontraba una joven de diecinueve años.
Emma había recibido instrucciones de esperar refuerzos.
Sin embargo, cuando escuchó los gritos de la muchacha, comprendió que el tiempo se estaba agotando.
Actuó.
Consiguió sacar a dos personas del edificio y ayudó a los equipos de emergencia a llegar hasta los demás. Pero durante la operación se produjeron acontecimientos que terminaron bajo investigación.
Las versiones