aquellas palabras marcarían el principio del final de su poder.
Porque Emma no había llegado a aquella prisión por un error, ni por una pelea callejera, ni por un delito relacionado con el dinero.
Había llegado allí después de que una operación policial terminara con su vida anterior.
Y el nombre que aparecía en su expediente no contaba ni la mitad de la historia.
## PARTE 2: La mujer que nunca hablaba de su pasado
Tres semanas antes, Emma había llegado a la prisión estatal de mujeres de Blackwood.
Tenía veintisiete