Tenía 13 años cuando mi padre arrojó mi maleta al suelo, le prendió fuego y me dijo: “Desde hoy no tienes familia”. Mi tía me recogió aquella noche y nunca volví a verlo. Pero 18 años después llegó una carta que revelaba un secreto sobre mi herencia. Guardé silencio y llamé a una abogada, sin imaginar lo que descubriríamos sobre la boda de mi hermana…

a retirar dinero. Después quiso justificarlo con gastos tuyos. Yo preparé parte de esos papeles.

—¿Sabiendo que eran falsos?

Joaquín asintió.

—Sí.

Aquella respuesta me dolió más de lo que esperaba.

—¿Y por qué me abandonaron?

Se cubrió la cara.

—Porque después de utilizar el dinero, Ernesto dijo que ya no podía seguir manteniéndote. Mónica insistía en que te fueras con Inés. Tu padre quería sacarte de la casa, pero no quería hablar con tu tía porque sabía que ella le preguntaría por el dinero.

—Entonces decidieron dejarme en una