plaza de armas.
Cientos de miradas quedaron clavadas en la escena.
El coronel intentó incorporarse, pero Ana ya había dado un paso atrás y permanecía nuevamente firme en posición de atención.Ropa militar
Nadie interpretó su reacción como una agresión.
Todos entendieron que había actuado únicamente para defenderse.
Varios oficiales avanzaron de inmediato hacia ellos.
Entonces, una voz firme e imponente rompió el silencio:
-Simplemente es así.
Era un general que había llegado a la unidad sin previo aviso para realizar una inspección.
Desde cierta distancia había observado toda la