las 06:05, Lucía cruzó el control de tripulaciones en Barajas. Álvaro la acompañó hasta donde se lo permitieron. No llevaba flores. No trató de tocarla.
—Buen vuelo, capitana.
Lucía quiso responder con frialdad, pero la insignia de su padre pesaba cálida en el bolsillo.
—Cuida de ti.
—Estoy aprendiendo.
A las 08:15, el A350 inició el rodaje. Operaciones recibió una llamada de Álvaro, pero él no pidió detener el avión. Solo dejó una pregunta para la comandante.
—¿Aterrizará a salvo?
El copiloto transmitió el mensaje. Lucía cerró los