en reaccionar.
—Lo compensaré el próximo año.
Entonces apareció Martina, la encargada de la casa.
—Señor Montenegro, las peonías blancas llegarán desde Holanda. La gargantilla de la subasta ya está asegurada y el Palacio de Linares confirma la cena privada para la señorita Clara.
Álvaro cerró el ordenador de inmediato.
—Que retiren del menú las almendras. Clara es alérgica.
Lucía miró la caja sin abrir. Él había olvidado el cumpleaños de su esposa, pero recordaba una alergia de hacía 9 años.
Clara Vidal había sido su primer amor. Tras una