conservaría su base, no habría secretos familiares y cualquier promesa tendría que demostrarse con tiempo. Álvaro aceptó sin negociar. Durante casi 2 años vivieron entre continentes. A veces él volaba a Argentina; otras coincidían en España. Si Lucía cancelaba una visita por trabajo, él no convertía su profesión en una culpa.
Pilar intentó acercarse cuando supo que estaban juntos. Llegó con una disculpa redactada por abogados y una propuesta para devolver las acciones. Lucía la escuchó y después negó con la cabeza.
—No necesito una compensación.
—Entonces, ¿qué esperas de