tomaba cuando ella se quedaba mirando.
Daniela sintió el mismo frío que había sentido cuando era niña frente al vaso de pastillas de su madre.
No regresó a casa.
Se llevó a Camila al departamento de Sofía, una compañera del laboratorio.
Al día siguiente volvió sola y entró a la habitación de Teresa.
Encontró el frasco.
Luego abrió el bolso de su suegra.
Dentro había un resultado de laboratorio privado.
Nombre: Camila Álvarez.
Prueba: plomo en sangre.
La cifra era varias veces superior al límite esperado.
La fecha era de