presentaba como un defensor de la paz.
Después sugirió:
—Creo que sería bueno para Mariana dejar la casa. Tiene demasiados recuerdos negativos ahí.
Sonaba preocupado.
Hasta que el mediador mencionó el contrato firmado por su madre.
Entonces su rostro cambió.
No estaba preocupado por mi bienestar.
Quería recuperar el lugar que siempre había considerado suyo.
La mediación terminó sin acuerdo.
Sin embargo, durante la revisión financiera apareció la cuenta secreta.
Durante años, Alejandro había depositado dinero allí.
Mientras yo calculaba gastos del supermercado y evitaba comprarme ropa porque él decía