Fui a llevarle comida a mi marido al hospital, abrí una puerta equivocada y una anciana me detuvo: “Huye de él. Ayer escuché hablar de tu herencia y de 5 millones de pesos”. Regresé a su habitación como si nada y, cuando me pidió firmar un poder, respondí: “Por supuesto”. Él sonrió convencido de que había ganado… sin saber quiénes lo esperarían en la notaría.

el encuentro.

Rodrigo fue enviado a conquistarla.

Las flores.

Las cenas.

Las palabras sobre tener una familia.

La propuesta apresurada.

Todo había comenzado como parte de una estafa.

La investigación reveló después algo todavía peor.

Lorena y Adriana no eran excepciones.

Había operaciones sospechosas vinculadas con otras personas cercanas a Patricia y con una red que utilizaba documentos preparados para transferir inmuebles mientras las víctimas creían estar firmando trámites administrativos.

Las antiguas denuncias, que por separado parecían conflictos civiles, empezaron a adquirir otro significado al verse juntas.

A Daniela le