el encuentro.
Rodrigo fue enviado a conquistarla.
Las flores.
Las cenas.
Las palabras sobre tener una familia.
La propuesta apresurada.
Todo había comenzado como parte de una estafa.
La investigación reveló después algo todavía peor.
Lorena y Adriana no eran excepciones.
Había operaciones sospechosas vinculadas con otras personas cercanas a Patricia y con una red que utilizaba documentos preparados para transferir inmuebles mientras las víctimas creían estar firmando trámites administrativos.
Las antiguas denuncias, que por separado parecían conflictos civiles, empezaron a adquirir otro significado al verse juntas.
A Daniela le