Fui a llevarle comida a mi marido al hospital, abrí una puerta equivocada y una anciana me detuvo: “Huye de él. Ayer escuché hablar de tu herencia y de 5 millones de pesos”. Regresé a su habitación como si nada y, cuando me pidió firmar un poder, respondí: “Por supuesto”. Él sonrió convencido de que había ganado… sin saber quiénes lo esperarían en la notaría.

antes incluso de que ella alcanzara a llamarlo.

—Voy a casarme con la mujer más brillante de Guadalajara —dijo abrazándola.

Aquella frase terminó de derribar sus defensas.

Se casaron poco después.

Durante la recepción, Camila salió al pasillo para descansar y escuchó por casualidad a Teresa, la madre de Rodrigo, hablando con su hermana Patricia.

—Todo va exactamente como planeamos —dijo Patricia—. Tu hijo sigue sabiendo enamorar mujeres. Espero que este matrimonio resulte tan rentable como los otros dos.

Teresa bajó la voz.

—Daniela es diferente.

—Todas parecen diferentes hasta