Fui a llevarle comida a mi marido al hospital, abrí una puerta equivocada y una anciana me detuvo: “Huye de él. Ayer escuché hablar de tu herencia y de 5 millones de pesos”. Regresé a su habitación como si nada y, cuando me pidió firmar un poder, respondí: “Por supuesto”. Él sonrió convencido de que había ganado… sin saber quiénes lo esperarían en la notaría.

que firman.

Camila se quedó inmóvil detrás de una enorme maceta.

Entonces Patricia soltó una frase que le heló la sangre:

—Ahora solo falta conseguir la casa de la playa.

Y ninguna de las dos mujeres sabía que Daniela tenía una amiga escuchando cada palabra.

No podían imaginar lo que estaba a punto de suceder…

PARTE 2

Camila quiso contarle todo inmediatamente, pero no tenía pruebas y se negó a destruir la noche de bodas de su amiga basándose en una conversación incompleta.

Mientras tanto, Rodrigo comenzó a preguntar cada