fuerza que había usado para entrar en esa habitación empezó a abandonarme dentro del coche.
Me temblaban las manos.
No tengas miedo a los escándalos.
Tengo miedo de mis hijos.
Que me mirarían de otra manera.
Entonces pensarían que les he robado algo.
Que odiarían no haber conocido a su padre.
Ethan fue el primero en darse cuenta.
-Madre.
Su voz ya no sonaba como la del chico que se enfrentó a Alexander en el pasillo.
Tenía la misma voz que mi hijo.
“No estamos enfadados porque nos criaste solos.”