Ya no llevaba el traje caro que Daniela le había comprado ni el reloj que presumía en las reuniones. Se veía cansado, más delgado y mucho menos seguro.
Beatriz estaba detrás de él.
Cuando vio entrar a Daniela con un traje blanco, caminando junto a Verónica y sus padres, frunció los labios.
—Mira nada más —murmuró—. Como si fuera una santa.
Daniela la escuchó, pero siguió caminando.
En la sala se reprodujo el video.
No hubo interpretaciones.
Beatriz exigía dinero.
Beatriz golpeaba primero.
Daniela trataba de apartarla.
Mauricio entraba sin