la detuvo y, en medio del forcejeo, la empujó para apartarla. Beatriz perdió el equilibrio y cayó sobre la alfombra, derribando una taza.
—¡Me atacó! —gritó de inmediato—. ¡Mauricio va a saber qué clase de mujer eres!
La puerta se abrió en ese instante.
Mauricio entró, vio a su madre en el suelo y el labio ensangrentado de su esposa.
No preguntó qué había pasado.
Se lanzó directamente contra Daniela.
Y en ese momento ella comprendió que la bofetada de su suegra no había sido lo peor que iba a