“Yo no me casé para terminar cuidando a un discapacitado” -xurixuri

ojos.

—Esa parte no tiene defensa.

Beatriz apretó los labios.

—Sabías que tu familia sufría y aun así te quedaste.

—Sí.

Su padre intervino por primera vez.

—Por eso le dije que si venía a pedirte algo, primero tenía que aceptar sin rodeos que actuó mal.

Rodrigo lo miró.

Arturo continuó:

—Mi hijo quiere controlar todas las variables. En los negocios funciona. Con las personas, no.

A pesar de mí misma, casi sonreí.

Rodrigo me miró otra vez.

—No vine a convencerte de que estuvo bien. Solo a decirte que