“Yo no me casé para terminar cuidando a un discapacitado” -xurixuri

Gracias.

—No era un cumplido.

—Ya sé.

Lo miré.

—Tráela la próxima vez.

Rodrigo no preguntó nada.

Solo asintió.

La semana siguiente volvió con la caja en el bolsillo.

Fuimos al río.

Al mismo tronco.

No hubo música, fotógrafos ni familia escondida. Solo nosotros.

Rodrigo sacó el anillo y lo dejó sobre su palma.

—Esta vez no quiero pedirte una respuesta que no estés lista para dar.

Tomé el anillo.

—Qué mala suerte.

—¿Por qué?

—Porque esta vez sí tengo una.

Se quedó inmóvil.

—Sí —le dije.

Rodrigo cerró los