“Yo no me casé para terminar cuidando a un discapacitado” -xurixuri

ojos un segundo, como había hecho el día que llegó el helicóptero.

Pero esta vez no parecía un hombre al que venían a buscar.

Parecía un hombre que por fin había encontrado dónde quería quedarse.

Nunca olvidé que me mintió.

Y él nunca me pidió que lo olvidara.

Eso fue lo que hizo la diferencia.

Porque el perdón no consiste en borrar lo ocurrido.

Consiste en mirar la verdad completa y decidir si todavía vale la pena construir algo encima.

Yo creí que, después de perder a Víctor, mi vida