No necesitamos probar que la empujaste en el yate para meterte a la cárcel, Diego —dijo Mariana con voz firme y profesional—. Tenemos las grabaciones del banco, el peritaje preliminar de grafoscopía y los testimonios de los ejecutivos. Falsificaste la firma de Lucía en los documentos notariales para hipotecar esta casa. Eso, por sí solo, es fraude y falsificación de documentos oficiales. Tienes una denuncia penal que se presentó hace dos horas.
El rostro de Diego se desfiguró. Miró a Valeria buscando apoyo, pero ella ya estaba tomando su bolso,