en realidad pensé fue: “Esto es un negocio redondo”.Ver diccionarios
No dije nada.
—Soy un viejo codicioso —dijo—. Me aproveché de tu dolor. Y quisiera devolverlo, y quisiera que me dejaras pedirte perdón por ello, y que le digas a Tom que lo siento la próxima vez que lo visites.
Se me cerró la garganta. Miré al cielo, que era de un azul duro y alto, y un halcón giró sobre la barrera cortavientos.
—Él te diría que dejaras de gritar y desengancharas el remolque —dije.
Gene se rió,