El último corteVer Maquinaria
Arlen Voss se puso el sombrero despacio, como hacía todo, como un hombre que deja sobre la mesa algo que podría romperse.Comprar Pienso
—Karen —dijo—. Quédate donde estás. Termina tu pastel.
—Arlen, no vine a pedirte que…Ver calendarios
—Sé para qué viniste. Viniste con un pastel de ruibarbo y el nombre de tu marido en la boca, y no me pediste ni una cosa. —Abrió la puerta mosquitera—. Por eso voy a buscar mi camioneta.
Me senté sola a la mesa de su