guardado copias de varios documentos en su habitación porque Javier temía que yo volviera a encontrarlos. La carpeta azul contenía parte del material, pero no todo.
También dijo que, durante las semanas anteriores, Javier había hablado de llevarme a una clínica para conseguir una evaluación psicológica que pudiera utilizar en un procedimiento legal relacionado con la administración de mis bienes.
—Decía que, si conseguía demostrar que no estabas bien, podría tomar decisiones por ti —susurró.
Mi abogada, que escuchaba la conversación, le preguntó si tenía pruebas de aquello.
Mariana asintió.
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