Parte 2: La verdad que mi padre se llevó a la tumba

padre escondió.

¡Espera! ¿Dónde puedo encontrarte?

—No confíes en nadie que te diga que Ricardo viajó solo.

La llamada terminó.

Me quedé inmóvil en medio de la sala.

Horizonte Azul.

El nombre no me decía nada.

Hasta que recordé la fotografía de la playa que Valeria había publicado aquella mañana.

En una esquina de la imagen, apenas visible detrás de la mesa, había un letrero azul con las palabras «Horizonte Azul Residencial».

La casa de Cancún no era simplemente un refugio para los amantes.

Podía estar vinculada con el mismo