quiero probar ese pastel de chocolate.
Mark levantó su copa hacia mí.
—Por nuestra patrocinadora oficial.
Las carcajadas llenaron la mesa.
Yo también levanté mi vaso.
—Salud.
Chris debió notar algo en mi expresión porque se inclinó hacia mí.
—¿Qué pasa?
—Nada.
—Estás muy callada.
—Solo estoy disfrutando de la cena.
Y era verdad.
Por primera vez en años estaba disfrutándola muchísimo.
Cuando terminamos, llegó la cuenta.
El camarero la dejó automáticamente delante de mí.
Ni siquiera era culpa suya.
Ya habíamos ido varias veces y probablemente recordaba quién terminaba