nueva mirada sobre quienes nos rodean
Mientras terminaba mis compras, todo a mi alrededor se sentía diferente. Las personas que cruzaban los pasillos ya no eran rostros anónimos en una multitud apresurada. Cada una de ellas, lo entendí entonces, cargaba con preocupaciones invisibles, batallas silenciosas, historias que nadie más podía ver.
Comprendí algo fundamental sobre la bondad:
Una sorpresa en el bolsillo
Al salir del supermercado y dirigirme a mi auto, busqué las llaves en mi bolsillo y sentí algo que no había puesto allí. Era un pequeño papel doblado.