Uno de los errores más comunes es pensar que bajar más rápido es automáticamente mejor.
En realidad, la pérdida de peso saludable suele ser gradual. Los especialistas consideran que una reducción sostenible normalmente oscila entre medio kilo y un kilo por semana, aunque esto depende de cada persona.
Cuando el descenso es demasiado brusco, existe mayor riesgo de:
Perder músculo en lugar de grasa
Alteraciones hormonales
Problemas nutricionales
Recuperar el peso rápidamente
Calculadoras y herramientas de referencia
Por eso los cambios sostenibles suelen ofrecer mejores resultados a largo plazo.