5 formas sencillas de comprobar si los huevos están frescos (la número 3 sorprende a casi todos)

es alta y redonda, la clara espesa se queda pegada a la yema y apenas se extiende.
Huevo viejo: la yema se ve achatada y la clara es acuosa y se expande por todo el plato.
Un huevo así no tiene por qué estar en mal estado, pero ya no es el mejor para freír o escalfar.

3. Cuando lo cueces… ¡cuesta pelarlo!

Esta es la prueba que sorprende a casi todo el mundo, incluso a quienes cocinan a diario: los huevos muy frescos son los más difíciles de pelar