Mi hija de 5 años me preguntó: «Papá, ¿por qué el tío Roberto duerme en tu cama cuando no estás?». Tres días después regresé temprano y descubrí algo que jamás habría imaginado

dormí.

Me quedé mirando el techo mientras ella descansaba a mi lado.

Pensé en nuestra boda.

En el nacimiento de Valentina.

En los años que habíamos construido juntos.

Y en la posibilidad de que mi mejor amigo estuviera destruyendo todo aquello.

El viernes decidí regresar sin avisar
El viernes tenía previsto viajar a una planta industrial situada a casi dos horas de casa.

Mariana lo sabía.

Le había dicho que probablemente regresaría después de las ocho de la noche.

Pero a media mañana recibí una llamada.

La inspección había sido