primera vez desde que entré en la casa, lloré.
Pero todavía había algo que no conseguía entender
Después de unos minutos, Mariana salió a buscar agua.
Roberto y yo nos quedamos solos.
—Hay algo que necesito preguntarte —le dije.
—Adelante.
—¿Por qué le pidieron a Valentina que no me contara?
Mi amigo frunció el ceño.
—Yo nunca le pedí eso.
Mariana regresó justo cuando terminaba la frase.
La miré.
—Valentina me dijo que tú le pediste guardar el secreto.
Mi esposa bajó la cabeza.
—Sí.
—¿Por qué?
Se sentó frente