—¿Le crees?
Ernesto tardó varios segundos.
—Creo que sabía que estaba haciendo algo ilegal. Determinar cuánto sabía exactamente será trabajo de la investigación.
El abogado de Mauricio llegó poco después.
A partir de ese momento todo se volvió más lento.
Preguntas.
Documentos.
Llamadas.
Palabras jurídicas que Teresa apenas seguía.
Cuando finalmente Mauricio salió acompañado de su abogado, se detuvo frente a ella.
—¿Por qué está haciendo esto?
Teresa lo miró incrédula.
—Porque mi hija está muerta.
—Camila estaba enferma.
—Camila tenía una arritmia leve.
—Usted no sabe todo lo que