podía alterar peligrosamente el ritmo cardiaco y, administrada repetidamente, explicar el deterioro que Camila había descrito en sus notas.
Ya no era sólo una madre sospechando.
Ya no era únicamente una conversación ambigua.
Había evidencia física.
La investigación reconstruyó los meses anteriores a la muerte.
Mauricio había contratado un seguro de vida elevado sobre Camila.
Después comenzó a hablar con su madre acerca de cuánto tiempo faltaba para poder reclamarlo sin despertar ciertas revisiones de la aseguradora.
También aparecieron búsquedas, movimientos financieros y comunicaciones relacionadas con las recetas.
Beatriz había