estado Teresa.
Habían estado buscando las pruebas a ciegas.
—Camila los conocía mejor de lo que ustedes creían —dijo Teresa.
Mauricio no contestó.
Aquella tarde, cuando todos se marcharon, Ernesto permaneció con Teresa en la cocina.
Ella preparó café de olla por primera vez desde el funeral.
—¿Qué pasa ahora?
—Van a solicitar autorización para ampliar la investigación y realizar una exhumación. Con la declaración del médico, las recetas, el seguro, los mensajes y la grabación tenemos una base mucho más sólida.
Teresa miró la taza.
—¿Y si no encuentran