PARTE 2: LA ÚLTIMA LLAVE

a temblarme.

Esa misma tarde llamé a Daniel.

Contestó inmediatamente.

—Laura, gracias a Dios. Tenemos que arreglar las cosas.

Lo interrumpí.

—¿Por qué aparece mi antigua casa en tus documentos empresariales?

Hubo un silencio.

—¿Qué documentos?

—Los relacionados con Carter Residential Holdings.

Su respiración cambió.

—¿Quién te habló de eso?

No respondí.

Entonces su voz se volvió fría.

—Laura, hay cosas que no entiendes.

Sentí una tristeza inmensa.

—Entonces explícamelas.

Daniel guardó silencio.

Después dijo:

—Si vendiste esa casa, acabas de provocar un problema enorme.

Colgué sin responder.

Aquella noche