representación puede influir tanto positiva como negativamente en la identidad corporal, dependiendo de la percepción individual.
Tener agujeros en la parte baja de la espalda no solo es un detalle anatómico curioso, sino también un reflejo de cómo el cuerpo y la mente se conectan. La psicología no le otorga un significado directo a esta característica, pero reconoce que puede influir en la autoestima, la percepción social y la forma en que cada persona se relaciona con su imagen. Lo más importante es recordar que la belleza corporal es diversa,