sueños y la historia de cada uno.
A Marta le entregó un vínculo con nuestra abuela.
A Carlos le devolvió la ayuda que él había prestado en secreto.
A Lucía le confió las herramientas de toda una vida.
Y a mí me entregó algo que ningún abogado podía leer en una oficina: la oportunidad de vivir sin la deuda que me había perseguido durante casi una década.
SolicitaUn Préstamo
Utilicé parte del dinero para alquilar un pequeño apartamento. Con el resto me inscribí nuevamente en la universidad. No regresé para