la tarea.
Mamá decía que yo tenía el corazón demasiado grande y la cabeza demasiado distraída.
Cuando crecimos, cada uno tomó un camino diferente. Marta se casó y se mudó a otra ciudad. Carlos abrió un taller con ayuda de un préstamo y comenzó a trabajar desde la madrugada. Yo intenté estudiar administración, pero abandoné la universidad después del segundo año. Conseguí empleo en un supermercado y durante algún tiempo viví sin pensar demasiado en el futuro.v
A los veintinueve años cometí el error que cambió mi vida. Un